Compromiso y ética ambiental en la Región Capital
La Plata, Berisso y Ensenada, Argentina

Humedales

Debemos protegerlos ante el avance depredador de la ignorancia y del «progreso» descontrolado

Totoras en Otamendi

Totoras (Typha latifolia) en un humedal de Otamendi

Aunque «humedales» es una palabra desconocida para algunos, año a año distintas organizaciones vienen difundiendo no solo su significado, sino también la necesidad e importancia de preservarlos. Por ello, desde nuestra organización venimos manifestando nuestra preocupación por la falta de implementación o diagramación de políticas ambientalmente sustentables por parte del Estado, y también del desprecio y la depredación del que son víctimas por parte de ese mismo Estado.

Ante esta situación y la importancia que reviste particularmente para nuestra región Capital de la provincia, Nuevo Ambiente intenta, mediante esta página, informar y concientizar sobre la necesidad de cuidar nuestros humedales. Para ello debemos hacer un poco de historia y conocer que existen tratados internacionales de protección de los humedales, como es la Convención Ramsar.
La Convención Ramsar (formalmente llamada Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas) es un tratado intergubernamental aprobado en el año 1971 en la ciudad iraní de Ramsar. A pesar de que el nombre oficial de la Convención se refiere a los Humedales de Importancia Internacional, especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas, se la conoce como «Convención sobre los Humedales», «Convención Ramsar» o «Convención de Ramsar». En la actualidad 168 países de todo el mundo se encuentran adheridos a ella (Partes Contratantes).

La misión de la Convención de Ramsar es:

La conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo.

La República Argentina aprobó la Convención sobre los Humedales en 1991, a través de la sanción de la Ley Nacional Nº 23.919, que entró en vigor en septiembre de 1992, luego de depositado el instrumento de ratificación. El texto ordenado del Convenio se aprueba por Ley Nacional Nº 25.335. La autoridad de implementación de la Convención de Ramsar a nivel nacional es la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación; el área técnica vinculada a este tema es el Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos de la Subsecretaría de Planificación y Política Ambiental. El punto focal para los aspectos internacionales es el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

Federal

El federal (Amblyramphus holosericeus) es un ave muy bella, propia de nuestros ambientes acuáticos, pero sus números se encuentran en disminución

Según el informe de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de nuestro país,

…La Argentina posee seis grandes regiones de humedales: Cuenca del Plata, Chaco, Pampas, Patagonia, Puna y Zona Costera Patagónica. Cuenca del Plata: Es la principal cuenca hídrica de la Argentina. Se desarrolla en un territorio predominantemente llano, de clima benigno y suelos fértiles. Reúne la mayor concentración humana e industrial del continente, incluyendo las principales ciudades de Brasil y Argentina. También importantes áreas de desarrollo agrícola. Se caracteriza por sus grandes ríos, como el Paraná, con su vasta llanura de inundación, en donde se encuentran una gran variedad de humedales, como lagunas, esteros, pantanos, bañados y madrejones. El río tiene un período de aguas bajas en invierno, y otro de crecientes en primavera y verano, durante el cual se inundan amplias zonas, cubriendo islas y tierras aledañas. Al bajar las aguas quedan lagunas aisladas donde se desarrollan vegetación y fauna, en particular muchos peces que penetran en los primeros estadios de su vida, buscando refugio y alimentación. Los principales humedales identificados para esta Región son la Cuenca del Río Riachuelo, el Sistema del Iberá, el Río Uruguay, el Río Paraná, el Río Paraguay, el Río Iguazú y sus cataratas, el Delta Paranaense y el Río de la Plata.

¿Qué son los humedales?

Para responder a esta pregunta nos remitimos a la definición elaborada por la Convención Internacional Ramsar, la cual dice que son:

Extensiones de marismas, pantanos, turberas o aguas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluyendo las extensiones de aguas marinas cuya profundidad de marea baja no exceda de seis metros.

Zona bañados y laguna Los Patos (Punta Lara)

Vista aérea de la zona de bañados y laguna Los Patos, en Punta Lara


En nuestra región Capital poseemos grandes expansiones de humedales, como es el caso de los Montes Ribereños ubicados en el Delta del Río Santiago (Berisso–Ensenada), con sus arroyos; la Selva Marginal Punta Lara, ubicada entre Ensenada y Berazategui; la Laguna Los Patos (Punta Lara); los bañados (Berisso-Ensenada); el Parque Ecológico Municipal de La Plata; sectores del Arroyo el Pescado (La Plata–Berisso); el frente costero Punta Lara–Berisso; y la mayoría de estos ambientes no cuentan con planes de manejo.

La Convención Ramsar también pone énfasis en el uso racional de los humedales, definiéndolo como:

El mantenimiento de sus características ecológicas, logrado mediante la implementación de enfoques por ecosistemas, dentro del contexto del desarrollo sostenible.

En términos prácticos, el concepto de «uso racional» de la Convención de Ramsar equivale al de «uso sostenible».

¿Cuáles son sus beneficios y funciones?

Los especialistas de nuestro país advierten que los adelantos tecnológicos pueden dar la impresión de haber suplantado el papel de la naturaleza, pero los desastres ambientales recientes —inundaciones, deslizamientos de tierra y tormentas cuya causa última estriba en muchos casos en prácticas no sostenibles del uso de la tierra— demuestran lo contrario. La vida humana depende del mantenimiento de los ecosistemas naturales.

Humedal de la isla Santiago

Humedal relativamente intacto en la Isla Santiago: un paisaje que brinda gratuitamente servicios ambientales

Ante ello no podemos dejar de mencionar los beneficios de los humedales y la importante función que cumplen:

  • Provisión de agua. Es uno de los servicios esenciales. Una porción importante del agua que reciben los humedales se infiltra y recarga los acuíferos, de donde en muchos lugares se la puede extraer para consumo.
  • Regulación de inundaciones y sequías. Actúan como reservorios de los excedentes de agua durante la época de lluvia o de deshielo, según la zona, amortiguando los efectos de las inundaciones aguas abajo. Por otro lado, al capturar los excedentes de agua durante épocas de abundantes lluvias, se trasforman en valiosos reservorios que amortiguan los efectos negativos en épocas de sequía.
  • Prevención de intrusión de agua salada. En las zonas costeras planas, muchas veces hay una napa de aguas dulces mantenida por humedales costeros, por encima de la de agua salada. Si los humedales se destruyesen, el agua salada migraría hacia la superficie, provocando un impacto negativo en el ecosistema.
  • Protección contra fenómenos naturales. Los humedales costeros con vegetación, como es nuestro caso, reducen el impacto de las olas o de las corrientes marinas, y de esta manera estabilizan la línea costera. En muchos casos ayudan a crear nuevas áreas terrestres.
  • Retención de sedimentos y nutrientes y remoción de tóxicos. Muchos humedales reciben agua de los ríos, cargadas con sedimentos que son arrastrados por la corriente. Al llegar al humedal la velocidad del agua se reduce notablemente o se detiene, y los sedimentos precipitan. Si hay vegetación acuática el efecto será mayor. De esta manera los humedales ayudan a mantener las aguas de los ríos más limpias. Los humedales retienen nutrientes, en particular nitrógeno y fósforo, que se acumulan en los sedimentos o en la vegetación. La capacidad de los humedales de retener nutrientes se utiliza en muchos casos para tratar aguas servidas en comunidades pequeñas.
  • Estabilización de microclimas. Debido a su alta evaporización, los humedales pueden tener un efecto considerable en los climas locales, en particular en cuanto a las lluvias y a la temperatura. Esta influencia dependerá del tamaño del humedal.
  • Retención de carbono. Bajo algunas condiciones (acidez, falta de oxígeno, y nutrientes) la materia orgánica de los humedales se descompone parcialmente y se acumula en el suelo; de esta manera una importante cantidad de carbono queda retenida en los humedales, lo que tiene un efecto positivo importante ante el calentamiento global.
  • Transporte. El transporte acuático, considerado el más antiguo, no se puede dejar de atender. La red pluvial es utilizada para el trasporte de producción local o de pasajeros.
  • Turismo. El turismo tradicional depende los humedales, como es el caso de las lagunas, zonas costeras, lagos, etc., más aún considerando que el turismo en zonas naturales ha venido incrementándose en los últimos años.

En nuestra Región, sus consecuencias

En la edición 2015 de la Agenda Ambiental de nuestra región, elaborada por profesionales y organizada por nuestra ONG, se elaboró una síntesis sobre las consecuencias de la ocupación de los humedales.

Parquización costera

Un concepto artificial e idealizado de la naturaleza: costa altamente modificada, parquizada e implantada con especies exóticas ornamentales, que no pertenecen a los ecosistemas locales

Resulta significativo destacar que para la localización sobre estos sitios de gran valor ambiental es necesaria la ejecución de grandes obras de movimiento de suelos, que generan un severo desorden hidrológico y una drástica transformación del paisaje, provocando la modificación del normal escurrimiento del agua, la contaminación de acuíferos subterráneos, la intensificación de las inundaciones, la pérdida de grandes áreas contenedoras de biodiversidad, y, finalmente, alterando ecológicamente y «desnaturalizando» el humedal en cuestión.

Es así como los humedales son despojados de sus atributos y valores paisajísticos, donde una naturaleza idealizada pasa a formar parte de los argumentos publicitarios de las empresas y en realidad no es más que una construcción artificial debida al arbitrio de la técnica y a los recursos financieros puestos al servicio de su desarrollo.

En la región capital se puede destacar que en los últimos años, se han ido ocupando grandes superficies de los humedales de La Plata, Berisso y Ensenada. Podemos mencionar algunos ejemplos, como la ocupación por parte de la Central Termoeléctrica, el cementerio de Ensenada —actualmente en construcción—, las viviendas para realojar el asentamiento del arroyo del Gato, autodenominado Ciudad oculta; y, en Berisso, el edificio de YPF, ubicado sobre la Av. 60.

A la degradación causada por estas obras debemos agregar la pérdida de los humedales costeros de Punta Lara en una extensión de aproximadamente 3 km, enterrados bajo losas de hormigón armado. Esto provocó la pérdida del paisaje costero y una considerable modificación de la línea natural costera, lo que constituye una clara violación de legislaciones provinciales y Ordenanzas municipales, y varios proyectos más, de los que se tiene conocimiento.

Últimos estudios de la Convención Ramsar

Amor seco y totoras

Amor seco (Bidens laevis) y totoras, en un humedal natural de la provincia de Buenos Aires

Creemos necesario tener un panorama de la situación, y para ello acudimos a los últimos informes elaborados por la Convención Ramsar. Allí se nos advierte que los humedales siguen disminuyendo a escala mundial, tanto en extensión como en calidad, como resultado de lo cual disminuyen los servicios de los ecosistemas que los humedales proporcionan a la sociedad. Se insta a las Partes Contratantes y a sus responsables de políticas a tomar medidas inmediatas para cumplir con el objetivo de la Convención de detener e invertir la pérdida y degradación de los humedales y de los servicios que prestan a las personas.

El estudio sobre la economía de los ecosistemas y la biodiversidad (TEEB, por sus siglas en inglés) para el agua y los humedales (Russi et al. 2013) destacó, entre otros aspectos, la importancia crucial de los humedales en el ciclo del agua. El informe reveló que «los servicios de los ecosistemas relacionados con el agua y los humedales se están degradando a un ritmo alarmante». La pérdida y degradación de los humedales se traduce en un enorme impacto social y económico (por ejemplo, aumento del riesgo de inundaciones, disminución de la calidad del agua, además de impactos sobre la salud, la identidad cultural y los medios de subsistencia). El informe insta a que se integre el «pleno valor del agua y los humedales» en la toma de decisiones, y ofrece ejemplos sobre cómo llevarlo a cabo.

  • Se calcula que la extensión mundial de los humedales disminuyó entre un 64% y un 71% en el siglo XX y que la pérdida y degradación de los humedales continúan en todo el mundo.
  • Debido a la pérdida y degradación de los humedales, las personas se ven privadas de los servicios que proporcionan sus ecosistemas. Se calcula que los cambios adversos en los humedales, incluidos los arrecifes de coral, tienen como resultado la pérdida anual de servicios de ecosistemas por valor de más de 20 billones de dólares estadounidenses

Casa de la Isla Paulino

Una vivienda isleña típica —como esta de la Isla Paulino— está hasta cierto punto adaptada a su ambiente, pues en previsión de las inundacones periódicas se encuentra construida sobre pilotes

La Convención de Ramsar insta a las Partes Contratantes a «impedir las progresivas intrusiones en y pérdida de humedales».
En la COP10 (2008), las Partes Contratantes aprobaron la Declaración de Changwon sobre el bienestar humano y los humedales, en la que se presentaron las medidas prioritarias para alcanzar objetivos sostenibles desde un punto de vista ambiental. En la COP11 (2012), la Resolución XI.9 reafirmó «el compromiso de las Partes Contratantes de evitar los impactos negativos en las características ecológicas de los Sitios Ramsar y otros humedales como primer paso de las estrategias para impedir la pérdida de humedales». Sin embargo, un estudio tras otro demuestran que la superficie y la calidad de los humedales siguen disminuyendo en la mayoría de las regiones del mundo. En consecuencia, los servicios que los ecosistemas de los humedales proporcionan a las personas se encuentran en peligro.

Bibliografía

Convención Ramsar, PNUMA
Ramsar Argentina y Grupo de Trabajo de Recursos Acuáticos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación: Los Humedales de la Argentina
Agenda Ambiental de la Región 2015, Nuevo Ambiente

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