ARBOLADO PUBLICO EN LA PLATA

Fue presentado en el Concejo Deliberante de La Plata, un. proyecto de
ordenanza tendiente a proteger e incrementar el arbolado público urbano,
donde se implementan requisitos técnicos y administrativos a los que se
ajustarán las tareas de intervención sobre el mismo, a la vez que se establecen pautas concretas sobre los requisitos que debe contener un Plan
Maestro de Arbolado Publico, entre otras cuestiones que hacen a una
concepción integral de la temática, donde incluso no es ajena una política
de difusión y concientización que comience en los primeros años del ciclo
de educación formal.
El trabajo, realizado teniendo en mira la legislación nacional y provincial vigente, especialmente la ley 12276, es un modesto aporte a fin de colaborar con la elaboración de una norma específica al respecto.
Con ese norte, para su debate y enriquecimiento,
consideramos necesario que se formule, por el órgano deliberativo que
Ud. preside, una amplia convocatoria a la ciudadanía platense, a otras
asociaciones vinculadas con el tema, a especialistas, a organismos públicos provinciales y nacionales, y a las entidades académicas y científicas
de la región, para que el consenso sobre la política pública a implementar
sea la base de su éxito en el tiempo.
Tuvimos en cuenta, en la presente propuesta, que
en el casco fundacional de La Plata, la presencia más característica es,
sin duda, la del árbol.
Desde ese punto de vista, las sensaciones que
su existencia provoca en el hombre de la ciudad, son varias y todas gratificantes puesto que suavizan la rigidez de la edificación moderna; otorga
un efecto de continuidad a la construcción y sobre todo oxigenan el aire.
Justamente en La Plata, el arbolado urbano viene
de la mano de la historia de la ciudad, comenzando en el año 1900, cuando el intendente de entonces, Carlos Lavalle, arbolo numerosas calles y
plazas.
Se prosiguió de esa manera con la forestación y
planificación botánica de la ciudad la cual fue realizada para que las personas con minusvalías visuales pudieran orientarse a través del aroma de
los árboles. Para esto se usaron estratégicamente diferentes tipos de árboles para diferenciar las calles, avenidas y diagonales. Se pueden encontrar tilos, jacarandas, arces americanos, naranjos, palos borrachos,
entre otros, cada uno en zonas o vías específicas.
Estos distintos tipos de árbol nos permiten poder
reconocer las diferentes vías y asociarlas a alguna especie, por ejemplo
“la diagonal de los jacaranda” se le llama comúnmente a la diag. 73 la
cual es muy característica sobre todo en época de floración o “la calle de
los naranjos” a la calle 47. Los plátanos que son característicos en las
veredas platenses, los tilos, los ginkgos en la entrada al museo, en la ciudad podemos encontrar muchos lugares donde se caracterizan por la vegetación.
El reconocimiento por parte de los habitantes del
cambio de especies en relación a los diferentes lugares se da a menudo,
es decir que se aprecia por la gente que vive el espacio el tipo de vegetación propuesta.
Hoy en día recorriendo el casco fundacional se
pueden observar las malas condiciones de algunos árboles, escasa presencia de ejemplares jóvenes, poco éxito de las esporádicas plantaciones, cazuelas vacías o ausentes, paños verdes erosionados.
A esto se le suma la plantación por parte de los
vecinos de especies que no son aptas para arbolado urbano, las cuales
impiden las visuales, impiden la libre circulación o generan riesgo por las
condiciones de su fisonomía.
Pero a pesar de esto, según el censo elaborado
en 2008 por la cátedra de Silvicultura de la facultad de Ciencias Agrarias y
Forestales de la UNLP, el casco fundacional cuenta con casi 81.000 árboles con una población estimada es de poco más de 210.000 habitantes.
Esto implica la existencia de un árbol cada tres
vecinos, mejorando la relación mínima recomendada por la OMS para los
ambientes urbanos, que es de ocho; en la ciudad autónoma de Buenos
Aires, las cifras apenas llegan a ese mínimo.
Ahora bien, cuando nos alejamos del casco fundacional planificado y arbolado nos encontramos con otra realidad.
La periferia no mantiene todas estas premisas
establecidas para el casco fundacional, en la mayoría de los sectores no
hay especies que caractericen zonas, como así tampoco para ser un tejido más abierto donde predomina el verde no hay tantos árboles.
El arbolado urbano es esencial en la ciudad porque brinda funciones ecosistémicas como la purificación del aire, conservación del agua y reducción de la erosión del terreno, combate el efecto
invernadero, reducen la contaminación del aire, reducen la contaminación
acústica, retardan el escurrimiento del agua entre otros.
Como así también generan beneficios los arboles
de la vereda como colaboran con el aislamiento térmico con espacios se
sol y sombra, el aislamiento térmico y acústico, reducen vientos, aumentan la humedad en climas secos, a su vez le dan un marco al peatón que
circula por estas calles arboladas generando un espacio singular.
En definitiva, son muchos los beneficios que
brinda el arbolado público a la población, además de embellecer la ciudad, como por ejemplo purificar la atmósfera, atenuar y filtrar los vientos,
atemperar los ruidos molestos, morigerar las temperaturas máximas y mínimas extremas, entre otros que hacen imprescindible su preservación.
En ese sentido, consideramos que con el deterioro actual de la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad, y las altas
tasas de contaminación acústica, visual y atmosférica, el arbolado urbano
y los espacios verdes se convierten en las principales esferas de amortiguación del deterioro ambiental y salubre del espacio urbano.
Desde ese ángulo, el cuidado y preservación del
arbolado urbano es una política de Estado. Su desarrollo, protección y
proyección debe ser un eje central y transversal de toda política pública
ambiental. Por ello, es fundamental incentivarlo por medio de la promoción de los espacios verdes y la conservación y cuidado de los mismos.
A nivel general, el arbolado urbano implica una
acción frente a la problemática global del cambio climático, representa un
ejercicio contra el efecto de la isla de calor, y principalmente favorece la
buena salud, humana y ambiental, para los habitantes de la Ciudad.
El plan debe contemplar, la recuperación, desarrollo y gestión de los Espacios Verdes, incluir lineamientos claros respecto a la protección, conservación e incremento del patrimonio forestal de La
Plata, a la par que protocolos claros sobre poda y extracción, que terminen con las verdaderas mutilaciones del arbolado urbano de alineación
que la ciudad sufrió en los últimos años.
Dada la situación expuesta, le solicitamos considere el aporte que realizamos a fin del pronto diseño e implementación de
una política pública integral y consensuada, destinada a garantizar el
cumplimiento normativo, la continuidad de un Plan apropiado de Manejo
del Arbolado Público Urbano que haga efectiva la preservación e incremento del arbolado urbano de la ciudad, como así mismo se impulse una
campaña de concientización en la sociedad acerca de los beneficios ambientales y climáticos del mismo para la calidad de vida de los habitantes
de la ciudad.

Proyecto de Ordenanza Arbolado La Plata Presentado 1 de Octubre 2018 (2) (4)

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